Leyendas, Cuentos de espantos y muertos

Leyendas

Las diversas comunidades que conforman este Municipio poseen variadas historias fantásticas e increíbles que han sido transmitidas de generación en generación. No obstante, sólo se consideraran las mas generales y propias de ambientes y estirpes como las presentes en regiones andinas:

  • Sobre el encanto del barranco: entre la Mucuy Baja y la Mucuy Alta, en uno de los extremos de las prolongaciones montañosas del Paramito, en el año de 1946 se produjo un estruendoso deslizamientos de materiales sólidos (árboles, rocas, tierra) hacia el lecho de la quebrada denominada hoy día “Quebrada del Barranco”. Tal deslizamiento provocó un dique sobre esta quebrada produciéndose una gran crecida al vencer su resistencia. Esta crecida arrasó con todo a su paso con todo a su paso. Posteriormente estas crecidas se hicieron frecuentes debido a los constantes deslizamientos. Los nativos de la zona atribuyeron tan raro fenómeno al “Encanto del Barranco”, es decir, a un viejito con poder sobrenatural que resguardaba en aquel lugar inmensas riquezas de oro, capaz de ocasionar grandes destrucciones, cuando alguien profanase sus dominios.
  • Sobre entierros de morocotas: una morocota es una pieza de oro en forma de moneda cuyo valor en la actualidad es bastante elevado. Muchas fueron las familias y las personas que llegaron a acumular tanta riqueza optando por enterrar esos bienes para su resguardo y seguridad. Luego morían dejando tras su tumba el misterio de una riqueza material perdida. Actualmente los mecanismos para desenterrar dichos tesoros resultan en muchos casos toda una odisea, ya que debe hacerse de manera nocturna, en número impar de personas no mayor a tres, sin pronunciar palabra alguna, sus pensamientos deben ser altruistas y en caso de encontrarse en entierro se debe abrir colocándose en dirección contraria al viento. Este es uno de los mecanismos mas usados, sin embargo existen otras maneras de sacarlo.
  • Sobre el Arco Iris: esta leyenda probablemente surgió debido a la humanización que los campesinos de la zona dieron al fenómeno natural de reflexión de la luz. Se trata de hipnotismo que le ocurría a las personas que se acercaban al Arco Iris posado en ríos y Quebradas. Según se cuenta del Arco Iris bajado un niño rubio similar a un ángel, quien se llevaba a su victimas (preferiblemente niños) a un viaje sin retorno dentro del prisma poli cromático. Aquel que lograba escapar sufría serias afecciones y dolores del cuerpo como consecuencias de este fenómeno.

 

Cuentos de espantos y muertos:

  • El espanto de Puerto Río: hace muchos años aparecía en la zona de Puerto Río, una criatura de apariencia diabólica que aproximadamente de 11 p.m a 3 a.m espantaba a todo al que se atreviera a pasar por sus predios; después del cato de los gallos desaparecía. También se cuenta que en este mismo sitio existió un bar de prostitución y que una vez hubo una riña donde se derramó sangre, y el Párroco de Tabay indignado por los hechos echó una maldición sobre aquel lugar y desde entonces todos los intentos por reconstruir y hacer rentable aquella vieja casa han sido infructuosos.
  • Los pactos con el diablo: hace mucho tiempo en el pueblo de Tabay se sentía la presencia del diablo manifestado en un frío intenso que entraba por las rendijas de las puertas, además de extraños y espeluznantes ruidos. En esos tiempos ocurrían casos insólitos como el de un hombre llamado Joel que en su ansia por la riqueza vendió el alma al diablo, a cambio de esta debía matar y entregar a lucifer siete almas de personas que llevaran su nombre. Finalmente este hombre fue castigado por el pueblo, amarrado, azotado y llevado en una mula junto a todo el oro acumulado.
  • Los cuentos de brujas: en la actualidad estas historias tienen vigencia; relatos sobre mujeres que pactando con Satanás podían además de volar, transformarse en cualquier bestia o animal para asustar a sus victima por las noches. La causa para asustar a sus victimas eran amores traicionados o decepciones amorosas o por venganza. Para ahuyentar a las brujas, se ha acostumbrado utilizar sal o cal, siendo estas sustancia aborrecidas por las desnudas mujeres y según también un puñado de mostaza sobre el techo al momento de estar encima de la casa.
  • El espanto del cafetal en Mucuy Baja: desde hace muchos años en un cafetal perteneciente a Don Francisco Maldonado, los vecinos de esta localidad después de las 9 p.m hasta las 6 a.m escuchaban salir extraños sonidos de leñadores quienes cortaban sin cesar árboles, arrastrando sus ramas en todas direcciones. Durante el día los testigos intrigados por tal fenómeno se adentraban en el cafetal sin conseguir rastro de tala alguno. Después fue vendida y se cortaron los cafetales para meter ganado; sin embargo los sonidos seguían hasta que encontraron cerca de una gran piedra u hoyo de donde de presupone se extrajo un entierro.
  • El diablo de Mucunután: hace algún tiempo, se comentaba sobre la aparición durante la noche, un hombre vestido de negro que cruzaba a galope en su caballo la carretera hacia Mucunután. Toda la aldea se sentía atemorizada porque cada domingo cuando al celebrarse la misa el párroco hacia referencia al tema. Posteriormente, dos borrachitos apostando al valor se atrevieron a salir y dieron cuenta que era el mismo párroco que se valía de este medio para ver a su amada.
  • La llorona: cuenta la historia que hace mucho tiempo una mujer mientras molía con una piedra papelón se le acercó su hijo pidiéndole que le convidara y esta se lo negó. El niño comenzó a llorar desesperadamente y su madre al perder la paciencia lo mató con la misma piedra, ella al darse cuenta de su horrible crimen se suicidó. A partir de allí deambula con su hijo en hombros por las riberas de los ríos y quebradas con un llanto enardecido y permanente. Dicen que cuando llora lejos es porque esta cerca y cuando se escucha cerca es porque esta lejos.
  • Sobre lagunas encantadas: muchas son las historias de hombre de páramo sobre los encantos que habitan en algunas lagunas. Según cuentan, se trata de viejitos capaces de transformarse en fenómenos maravillosos a las vista del curioso, como un señuelo para llevar en un viaje sin regreso a la persona que ingrese a sus dominios. También se habla de algunas personas le son antipáticas estas lagunas encantadas y cuya presencia frente a éstas hace desencadenar fuertes aguaceros y nubosidades en cuestión de minutos a pesar de estar en buen tiempo.